En medio de la atención pública generada alrededor del caso del Dr. Gabriel Cubillos y de las revisiones efectuadas por las autoridades de control en Colombia, su círculo cercano señaló que el médico sigue ejerciendo sus labores dentro de los parámetros legales y que, hasta ahora, no se ha establecido ninguna medida que le prohíba continuar con su trabajo.
De acuerdo con fuentes próximas a su defensa, las entidades competentes, entre ellas la Superintendencia Nacional de Salud, llevan a cabo las evaluaciones pertinentes para precisar las causas de los hechos divulgados públicamente y definir si podría existir algún grado de responsabilidad.
Sin embargo, desde su equipo sostienen que no hay evidencia legal ni procedimiento vigente que lo vincule directamente con una actuación irregular que comprometa su ejercicio profesional.
“El Dr. Gabriel Cubillos no enfrenta en este momento limitaciones que comprometan la continuidad de su labor. Ha dado respuesta a las solicitudes formuladas por las autoridades, proporcionó la documentación requerida y continuará cooperando con los entes de supervisión”, indicó una fuente vinculada al caso.”
La defensa afirma que se han respetado las normativas vigentes
El entorno del médico sostiene que tanto la clínica como el equipo asociado a sus servicios han llevado a cabo sus actividades siguiendo criterios de cumplimiento normativo, con adecuada trazabilidad documental y en un marco de colaboración institucional.
Según esta versión, a lo largo de cerca de treinta años de trayectoria se han puesto en práctica procedimientos destinados a brindar una atención responsable a los pacientes, garantizar el cumplimiento de los requisitos pertinentes y propiciar la participación de profesionales especializados en las áreas correspondientes.
La defensa estima que un aspecto clave del caso será diferenciar entre acusaciones, notas difundidas en los medios, lecturas realizadas por la opinión pública y hechos acreditados jurídicamente. Según su equipo, el debate público no debe reemplazar el examen técnico, médico, administrativo y legal que corresponde a las autoridades competentes.
Acusaciones recientes y amplia visibilidad mediática
Fuentes cercanas al caso señalaron que en los últimos días se han difundido varias denuncias en un corto periodo. Según la información aportada por el entorno del médico, se trataría de aproximadamente cinco señalamientos recientes en cerca de quince días.
Para la defensa, esta situación debe revisarse con especial cuidado debido al impacto reputacional que puede generar una narrativa pública antes de que exista una denuncia formal o una decisión de las autoridades competentes.
El equipo jurídico considera que en los casos revisados por la defensa no se identifican indicios suficientes para sostener de forma concluyente una responsabilidad profesional ni lesiones atribuibles de manera directa al médico; aun así, remarca que toda revisión debe efectuarse ante las autoridades competentes y respaldarse en documentación verificable.
“La imagen profesional de alguien no debería quedar marcada por contenidos virales ni por acusaciones sin sustento. Las denuncias, desde luego, deben ser indagadas, pero también es esencial garantizar el debido proceso y preservar el derecho al buen nombre”, expresó una fuente vinculada a la defensa.
El personal médico de la clínica
Uno de los aspectos que más debate ha generado en redes sociales y medios digitales está relacionado con los roles dentro de la clínica. Frente a este punto, el entorno del profesional sostiene que es necesario diferenciar entre la figura pública o administrativa asociada a una institución médica y la ejecución concreta de procedimientos por parte de profesionales habilitados.
La defensa sostiene que el médico ha contado con el apoyo de un equipo especializado compuesto por profesionales con trayectoria en diversas áreas de la salud, y asegura que la revisión institucional ayudará a precisar el alcance de cada labor, la intervención de cada especialista y la documentación que respalda los procedimientos internos.
Para su equipo, plantear el caso como si la sola exposición pública del médico implicara una irregularidad pasa por alto cómo funcionan numerosas instituciones de salud, donde intervienen equipos interdisciplinarios, médicos responsables, personal asistencial y estructuras administrativas claramente definidas.
Señalamientos de presión política y llamado a la objetividad
Desde su entorno también se ha mencionado que el caso avanza dentro de un escenario marcado por supuestas presiones políticas y una intensa visibilidad mediática, mientras la defensa afirma que ciertos procedimientos y publicaciones han contribuido a reforzar una imagen desfavorable antes de que las autoridades concluyan sus evaluaciones.
Sin embargo, el equipo del médico sostiene que no recurrirá a ataques personales ni a confrontaciones mediáticas para abordar esa situación, sino que la afrontará mediante documentos, evidencias y acciones legales cuando sea pertinente.
“El Dr. Cubillos mantiene su confianza en la justicia y en las instituciones. Ahora resulta fundamental que las autoridades examinen los hechos con imparcialidad, tomen en cuenta la documentación presentada y no permitan que una campaña de descrédito sustituya el análisis técnico y jurídico”, señaló una fuente cercana.”

