el antecedente de Temperley y otras peliculas de hinchas para salvar a sus clubes

El influencer tenía un año de vida cuando el Gasolero levantó una quiebra con aportes personales. Pero hay más casos.

Santiago Maratea Es el personaje del momento en el fútbol argentino, considerado un Salvador por el mundo Independiente. Su idea, supuestamente revolucionaria, es la de juntar fondos para aliviar la catastrófica situación económica del club de Avellaneda. Pero hay antecedentes en el fútbol argentino de películas de este estilo.

El pie basal de los clubes sociales es el solidaridad. La unión de interesados ​​comunes abiertos a la sociedad que tienen como disparador el aporte personal de los fundadores y luego, organizada por un estatuto, por una mensualidad de cada asociado. Esa es, más o menos, la historia de cualquiera de la inmensa cantidad de clubs centenarios del país.

Con el correr de las décadas -y las administraciones- muchos clubes perdieron en el camino la aquella visión fundacional y terminaron en ruinas o se reonstruyeron gracias a la ayuda del Estado o de la Asociación Argentina de Fútbolprincipalmente bajo la administración de Julio Grondona.

el presente de Independiente, sabe, son críticos. Tal es la gravedad que un eventual descenso constituye el escenario menos dañino para la entidad de Avellaneda. El Rojo puede quebrar y no solo necesita dinero, sino que apareció súbitamente. Y ahi aflora Santiago Maratea, hincha del club, con la herramienta que mas conoce: las colectas solidarias para causas nobles.

Fue influenciado por las redes sociales que administraban el permiso para reunir cantidades de dinero descomunales. Dos millones de dólares para un medicamento, 100 mil de la misma moneda para que atletas argentinos puedan competir y una lista larguísima de deseos concedidos por un genio que no sale entre humo de una botella, sino detrás de una arroba. Ahora, la toca en Independiente.

«Nunca en la historia del fútbol paso algo así, por ahí xq antes no había tecnología pero bueno, sea como sea el rojo pionero una vez más», comentó Maratea vía Gorjeo En vista de la conferencia de toma desde el mismísimo estadio del Rojo en el que se formalizó para los medios de comunicación tradicionales la colecta para evitar, ni más ni menos, que el club caiga en degradación.

Pero confundió a Maratea. Nada más viejo que la pastafrola vendió a porciones en los clubes de barrio para juntar plata y arreglar la canchita. ¿De dónde sale esa plata? Del mismo bolsillo, de la gente interesada por preserver la institución que los identifica.

¡Pero Maratea clubes habla de clubes de fútbol no de barrio! Bueno, cuando el influencer tenía un año, el club Temperley quebro Dejó de existir como institución. Los socios -socios de la nada, porque entre 1991 y 1993 no había a qué afiliarse- se las ingeniaron para evitar que haya ofertas en el remate. Salvaron las paredes, perdieron a todos los jugadores, y decidieron organizarse para recuperar el club. Y lo lograron.

No había directos tampoco. Eran socios poniendo plata. Pagaban una cuota social simbólica, ponían más dinero, lo juntaban como fuera y hasta hubo quienes le dieron a la justicia las escrituras de sus casas como garantía para levantar la quiebra. No es cuento, sucedió y debería haber una película que recree la importancia de los clubes como asociaciones civiles para que a nadie se le preven que las soluciones se inscriban como sociedades anónimas deportivas.

Además, en su primera gestión como presidente de Temperley en 2012, Hernán Lewin se ha desentendido del buen aporte de las hinchas. ¿Qué club no tiene una subcomisión de hincha o de socios que recauda con almanaques? El foro que sostiene Los Andes detrás del arco, fue posible de ese modo, no por la gestión empresarial.

Es verdad lo que dice Maratea si se lo piensa en relación a los metros cuadrados para recuperar el terreno que cambió al viejo Gasómetro por un supermercado. En esa movida, no eran los socios sino los directos los que hacian una colecta que fue a parar un fideicomiso. Tampoco se puede comparar con la movida administrativa de Quilmes que juntó más de seis millones de pesos bajo la figura de «socios protectores», para superar un concurso de acreedores. Fueron los socios y simpatizantes, pero convocados por los directivos.

Lo de Independiente es distinción al Ciclón ya Quilmes, pero muy parecido a lo de Temperley.

Si Maratea logra juntar toda la plata que no está, Independiente será pionero. Pero pionero en demostrar que la voluntad «de la gente» puede ser más efectiva para resolver emergencias, mientras los directos lo miran por tv.

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