La era después de Ana Blanco | Televisión
En un país donde las presentadoras de Telediario se convierten en reinas, la reina de los telediarios abdica y deja el trono vacante. Y no por falta de protagonismo, la descendencia de esta forma de aristocracia televisiva es amplia y vigorosa. No han fallado los buenos presentadores de información, tanto en público como en privado, mis honores han estado en quien criaron, pero me temo que nadie se llevará la corona. Podría ser Carlos de Inglaterra, no la reina Isabel. Se llama Ana Blanco y, a partir de hoy, los espectadores deben acostumbrarse a convivir con ella. Corredor: recordemos, porque…
